viernes, 25 de diciembre de 2009

ESTEROS DEL IBERÁ

Nuestro siguiente destino fueron los Esteros del Iberá, un formación de lagos y pantanos, con un hábitat de vida animal muy parecido al Pantanal brasileño. Antes paramos en Posadas para ver las Misiones Jesuitas, un intento de preservar al indígena guaraní y su cultura que duró más de 100 años pero que por desgracia al ser expulsados los jesuitas a final del s. XVIII, desaparecieron, los indígenas se dispersaron y poco a poco el hombre blanco y su cultura se los han comido.




También Posadas era el lugar donde podíamos conseguir que nos llevaran a los Esteros, no fue fácil ya que ahora no hay mucho turismo por aquí debido a las fiestas navideñas y al final tuvimos que entrar nosotros solos.







Merece la pena, sobre todo si te gustan los bichos. Jacarés, capibaras, ciervos, docenas de pájaros diferentes entre ellos el ñandú, lagartos de todos los tamaños y colores y monos, aunque estos últimos no se dejaron ver. Nos dimos un paseo en barca y otro caminando por la mata, toda una experiencia. Aquí los mosquitos se portaron peor y nos han dejado un recuerdo que nos durará varios días.











La salida de los Esteros nos ha hecho recorrer la Pampa, esa extensión casi eterna de km y km llanos donde fundamentalmente uno ve vacas, vacas y más vacas. También hemos disfrutado de sus cielos de nubes infinitas y quizás el atardecer más hermoso que he visto en mi vida.




 



Ahora estamos en Rosario, donde hemos pasado la Nochebuena y mañana salimos para Buenos Aires y Montevideo rumbo ya de vuelta para España, donde llegaremos el martes 29. Este año el viaje es un poco más corto, pero igual de interesante y maravilloso. La siguiente entrada ya será desde La Calita.

jueves, 24 de diciembre de 2009

IGUAZU

Poco se puede decir de las Cataratas de Iguazú una de las grandes maravillas de la naturaleza, los adjetivos se quedan cortos. En este caso sobran las palabras, solo comentar que el tiempo fue maravilloso, como encargado a medida, que estaban llenas, pero que llenas de agua y que los mosquitos se portaron muy bien.









 


 




 




jueves, 17 de diciembre de 2009

EL NORTE

Variedad es la palabra que define esta zona. Tres regiones: Tucuman, Salta y Jujuy. Tres ecosistemas : la montaña, el desierto y la selva andina.… que nos han hecho conocer espacios magníficos o espectaculares que dicen por aquí.





Los bosques de cardones o cactus candelabro en ruta hacia Tafín del Valle, las ruinas de Quilmes de la comunidad diaguita, cultura preincaica. El pequeño y acogedor pueblo de Cafayate donde a las afueras nos encontramos con los médanos, un basto campo de dunas que dan paso al cañón que forma el río de las Conchas, más conocido como la Quebrada de Cafayate, todo esto conforman los llamados Valles Calchaquíes, esta camino nos llevó hasta Salta, probablemente la ciudad más colonial y agradable de Argentina.



 

En Jujuy paseamos por el Pueblo de Purmamarca y sus incontables colores, que nos adentra en la Quebrada de Humahuaca, un lugar increíble. Desierto y oasis se seducen kilómetros y kilómetros. Ya solo nos faltaba conocer Las Yungas, en el Parque Natural de Calilegua, una zona de selva andina que se extiende por más de 4000 km y que va desde Argentina a Venezuela. En el viaje anterior estuvimos en Los Yungas bolivianos y la Preselva peruana.



  

 


Al final un par de días de tranquilidad en Salta para descansar del trajín de los días anteriores y prepararnos para el nuevo destino Iguazu.





Ayer se marchó Rigodó “alias Claudio” rumbo a las Españas. Aquí le vemos con "una salteña",  la última de sus conquistas.


viernes, 11 de diciembre de 2009

MENDOZA

Cuatro días hemos estado en la región de Mendoza. Solo uno en la capital para descansar de la paliza autobusera. Mendoza es una linda ciudad aunque prescindible de visitar.  De allí salimos  para la zona del Aconcagua y establecimos el campamento base en Uspallata. Un auténtico oasis al más puro estilo de los del sur de Marruecos.







La región es un desierto, con ramblas y cerros al más puro estilo Almería, eso si a lo bestia, ya que estamos en la zona más alta de los Andes. 6986 metros dicen que tiene el Aconcagua, la cima más alta del mundo después de los Himalayas, rodeado además de varios seis miles.







Todo la zona es una sucesión de formaciones rocosas fantásticas con infinidad de colores y matices. El cerro de los 7 colores es un buen ejemplo de ello. Nos dimos un precioso paseo hasta la base del Aconcagua a 3000 metros de altitud y a la bajada descubrimos un precioso barcito casero de montaña con forma de puente donde nos comimos unas lentejas de escándalo, por fin un poco de comida casera.






Otra de las maravillas de la zona es el puente del Inca, una formación natural que casi el ser humano destroza. Con aguas sulfurosas termales que hoy en día no se pueden utilizar pero que en el siglo pasado sobre todo en la primera mitad fue uno de los destinos más increíbles para los aventureros europeos,  ingleses en su mayoría, que llegaban hasta aquí en tren, hoy en ruina total. En los años 70 una avalancha de nieve acabó con el balneario y la poca vista del hombre con el tren.




Esta tierra es rica en minerales y de ello dan muestra las minas existentes. Ahora no se explotan, ya que lo hacían los ingleses y les expulsaron con el asunto Malvinas, tema candente en el país que es mejor no tocar. Ha sido muy interesante observar los tres tipos de explotación. La de los jesuitas con la colonia, la posterior de las empresas españolas y finalmente la de los ingleses. Para salir de las minas rumbo a Mendoza hemos atravesado una de las carreteras más espectacularmente temibles de mi vida.





 


Ahora ya nos encontramos en Tucumán camino a Salta, otra de las etapas del viaje.

sábado, 5 de diciembre de 2009

NEUKEN

Pechá de lagos, lagitos, lagotes y lagunas nos hemos dado en estos días. Empezamos por los famosos 7 lagos y acabamos tomando el sol ayer en el Lolog y viendo el atardecer y la espectacular vista de San Martín en el Lacar. En medio otros, no se cuantos…







Al final el tiempo nos ha dado una tregua y estos tres últimos días hemos disfrutado, menos mal por que la primera aproximación que hicimos al volcán Lanín ni sabíamos donde estaba, eso sí ese día me quedo con un hermoso paseo, bajo la lluvia, que dimos por un espectacular bosque de araucarias. Esta es una de las claves del viaje, que todos los días hay algo que se nos queda en el paladar de la memoria para seguir disfrutándolo en el futuro.



 

El Lanín magnífico, nos enteramos que el cono volcánico nunca ha sido visto por el ser humano ya que lo tapa un impresionante glaciar, el mayor de Argentina, mayor incluso que el Perito Moreno, con paredes promedio de 80 metros y una altura máxima de 150, todo en la cara sur, que es la que pudimos acercarnos a ver.





En tres pueblos preciosos hemos estado Villa Angostura, Junín y San Martín de los Andes. También hemos visitado dos comunidades mapuches y charlado con algunos de sus miembros. Los mapuches como casi todas las comunidades indígenas de Latinoamérica, están marginados y abandonados a su suerte, subsistiendo de lo que pueden: un poco de turismo, otros de ganado y sobre todo de los jornales que traen los hombre trabajando fuera.



 


Hoy salimos para Mendoza nos espera una paliza de viaje en autobús, 18 horas, pero después de 15 días en la misma zona nos apetece viajar.